2026-07-24 · Baroxon
Las comunidades de vecinos suelen elegir entre dos sistemas para abrir la barrera del garaje: mando a distancia o tarjeta y tag RFID.
Es la opción más económica y rápida de instalar. Cada vivienda recibe un mando con código fijo o rolling code. Su principal limitación es que un mando perdido obliga a reprogramar el receptor, y no permite saber qué vivienda ha accedido.
El tag se coloca en el parabrisas y el lector lo detecta a 5-15 metros, de modo que la barrera se abre sin que el conductor tenga que accionar nada. Permite permisos individuales por vivienda, altas y bajas inmediatas y registro de accesos con fecha y hora.
Si la comunidad solo busca comodidad y coste bajo, el mando a distancia sigue siendo válido. Si hay problemas de accesos no autorizados, plazas de alquiler o necesidad de trazabilidad, el RFID aporta un control mucho más fino por un coste adicional moderado.
Muchas instalaciones combinan RFID para residentes y mando o interfono para visitas. Las barreras Baroxon admiten ambos sistemas simultáneamente y también lectura de matrículas ANPR/LPR.
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